
me corté el cabello porque quería renacer
me quité la pintura porque quería desaparecer,
y ayudándome la Luna mi cuerpo tapó, sólo para que viera tranquila el dolor.
Confesaré, lloré en silencio otra vez,
tratando de olvidarte pero no me había dado cuenta que lo único que hacía era recordarte
y lloré de nuevo como la pequeña niña que soy
y traté de esconderme, pero me encontró el sol.

y de un sólo aire mi cuerpo descubrió, de esa capa intensa que luna me regaló.
Corrí al patio y vi tu reflejo en cada uno de mis pasos,
me senté apoyada en la pared de siempre
y le canté a la luna como nunca le cante a nadie en aquellos días de dolor ardiente.
lo único que hacía era recordarte
cada mínimo detalle de tu presencia en este lugar
me hace querer ir a buscarte, tomarte entre mis brazos y preguntarte si hoy deseas bailar
pero cada vez que trataba de ir hacia ti, todo se derrumba nada tiene un matiz.
y hoy estoy sola aquí esperando que la Luna me vuelva a ocultar, de lo malo, de lo que no quiero sentir.
... y el cabello crecerá igual que la niña, que seguramente irá aprendiendo que es más fuerte de lo que cree...
ResponderEliminarun beso ;)
Como bien dices en el blog de Solo Mujer, nadie mejor que tu misma para cuidarte e indicarte el camino a seguir.
ResponderEliminarAcompáñate de la luna si quieres, pero marca tú tu rumbo.
Un besote y feliz semana!